Prana… pero… qué es eso?

Si has practicado yoga probablemente has escuchado muchas veces la palabra Prana… pero… qué es eso?

Bueno pues la palabra “Prana” proviene del sanscrito y significa “energía absoluta” y es la fuerza vital del Universo, el aspecto etéreo de la respiración, nuestra conexión mágica con el cosmos… Prana es la esencia misma de vida que va más allá del aspecto más evidente, el físico y trasciende a lo sutil y a lo etéreo.

Tu cerebro controla treinta millones de células vivas y las reemplaza cada 72 horas por medio de los iones sensoriales del planeta. Ese ion sensorial se denomina prana y es transportado por el aire, llamado “pavan”. Esa es tu base. podrías vivir sin alimento, sin emoción, pero no puedes vivir sin prana.

El prana está en lo que ves, hueles, tocas y en muchas de las cosas que comes. Lo puedes hallar en distintas formas y concentración en el aire, la comida, el agua y la luz del sol; Sin embargo, el prana no es ni el oxígeno, ni las vitaminas, ni las calorías, ni el calor. El prana es transportado por el aire, el agua, la comida y la luz solar y por los cuales el prana se vuelve manifiesto.

Una vez que comprendes lo anterior, entiendes que es de vital importancia seleccionar bien lo que ingieres porque absorbemos el prana por medio de la respiración, de los alimentos y de nuestro cuerpo; Algunos alimentos que ingerimos, incluyendo el agua, lo poseen, por lo que esta energía es absorbida por nuestro cuerpo a través del sistema digestivo.

Como lo estipulaban los Rishis “El Yoga nos da el poder de dirigir a voluntad la corriente de prana mediante el pensamiento”. Es decir que la práctica de Yoga proporciona un acceso consciente y voluntario a las fuentes mismas de la vida. La ciencia del control de esta energía se llama pranayama (ayama: dominar). Un yogui en fases muy avanzadas de desarrollo espiritual, no necesita comida, agua, ni respiración, pues conoce los métodos para extraer prana directamente del ambiente. Han existido yoguis que han pasado meses y hasta años sin comer ni beber, sin que esto represente un sacrificio; simplemente comer y beber dejaron de ser una necesidad.

Sin necesitar ser un Siddhi (practicante que ha llegado a tocar niveles metafísicos con el yoga)… con la ejecución constante de las asanas (posturas), lograrás una mayor conexión con tu cuerpo (físico, mental y emocional) y por ende, tu sistema inmunológico se fortalecerá logrando que seas menos propenso a enfermarte, ya que estás en equilibrio con tus emociones…. Recuerda, el cuerpo habla lo que la boca calla!

Entonces… a practicar!

Nos vemos en el tapete Yogui

Alejandra Quirós (Quirawa)